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Autónomos y pymes

Autónomo o sociedad limitada: cuándo compensa cada uno

Por el equipo de Gestonet · · 5 min de lectura

Profesional revisando documentos en su escritorio de una oficina luminosa

«¿Me hago una SL?» es una de las preguntas que más se repiten cuando un negocio empieza a ir bien. La respuesta corta es que no hay una cifra mágica a partir de la cual la sociedad siempre gane. Influyen cuánto ganas, cuánto necesitas sacar para vivir, si quieres reinvertir, los riesgos de tu actividad y si vas a tener socios. Aquí tienes las diferencias reales y un método para decidir.

Las diferencias clave de un vistazo

AspectoAutónomo (persona física)Sociedad limitada (SL)
Puesta en marchaAlta en Hacienda y Seguridad Social, gratuitaEscritura notarial, inscripción en el Registro Mercantil, NIF: varios cientos de euros
ResponsabilidadIlimitada: respondes con tu patrimonioLimitada al capital aportado, con matices
Impuesto sobre el beneficioIRPF progresivoImpuesto sobre Sociedades, tipo fijo
Cotización del titularRETA según rendimientosRETA como autónomo societario si controlas la sociedad, con base mínima más alta
ContabilidadLibros registro fiscales (estimación directa simplificada)Contabilidad completa según el Plan General Contable, legalización de libros y depósito de cuentas
Coste de gestoríaMenorMayor (contabilidad, cuentas anuales, Impuesto sobre Sociedades)
Imagen ante clientes y bancosSuficiente para muchos negociosSuele transmitir más solidez

¿Cómo tributa cada uno?

Autónomo: IRPF progresivo

El beneficio de tu actividad se suma a tus demás rentas y tributa en el IRPF según la escala general (Ley 35/2006), que combina un tramo estatal y uno autonómico. Los tipos marginales van aproximadamente del 19 % a más del 45 %, según tu comunidad autónoma. Cuanto más ganas, mayor es el porcentaje que paga cada euro adicional.

Sociedad limitada: Impuesto sobre Sociedades

La sociedad tributa por su beneficio en el Impuesto sobre Sociedades (Ley 27/2014). El tipo general es el 25 %. Las entidades de nueva creación tributan al 15 % en el primer periodo con base imponible positiva y en el siguiente, y las empresas con una cifra de negocios inferior a 1 millón de euros tienen tipos reducidos que la reforma de la Ley 7/2024 va rebajando de forma escalonada. Consulta los tipos vigentes en la web de la AEAT, porque cambian según el ejercicio.

Pero el dinero de la sociedad no es tuyo. Para usarlo, lo sacas de dos formas, y cada una tributa otra vez:

  • Retribución como administrador o socio trabajador: tributa en tu IRPF como rendimiento del trabajo o de actividad, y es gasto deducible para la sociedad si se cumplen los requisitos (en el caso del administrador, que el cargo sea retribuido según los estatutos).
  • Dividendos: tributan en tu IRPF en la base del ahorro, con tipos que empiezan en el 19 % y suben por tramos.

La ventaja fiscal de la SL aparece sobre todo cuando dejas beneficio dentro de la sociedad para reinvertir, en lugar de sacarlo todo cada año.

La responsabilidad: más importante de lo que parece

Como autónomo, respondes de las deudas del negocio con todos tus bienes presentes y futuros. Existe la figura del emprendedor de responsabilidad limitada (Ley 14/2013), que permite proteger la vivienda habitual con ciertos límites y requisitos, pero se usa poco.

En una SL, los socios responden hasta el capital aportado. Desde la Ley 18/2022, Crea y Crece, el capital mínimo es de 1 €, aunque mientras no se alcancen 3.000 € hay que destinar parte del beneficio a reserva y, si la sociedad se liquida sin patrimonio suficiente, los socios responden por la diferencia hasta esa cifra. Además, la limitación tiene excepciones: los administradores pueden responder personalmente si incumplen sus deberes, y los bancos suelen pedir avales personales para los préstamos.

Lo que cuesta mantener una sociedad

  • Contabilidad completa conforme al Plan General de Contabilidad.
  • Legalización de los libros en el Registro Mercantil y depósito de las cuentas anuales cada año.
  • Declaración anual del Impuesto sobre Sociedades (modelo 200) y pagos fraccionados si corresponden.
  • Cotización del administrador o socio en el RETA, con una base mínima específica de autónomo societario más alta que la general.
  • Honorarios de gestoría superiores a los de un autónomo.

Todo esto supone un coste fijo anual que hay que restar del ahorro fiscal antes de decidir.

Ejemplo comparado

Ejemplo ilustrativo y simplificado; no sustituye a un cálculo con tus datos.

Ana tiene un beneficio estable de 25.000 € al año y lo necesita todo para vivir. Si monta una SL, tendrá que sacar casi todo como retribución, que tributará en su IRPF de forma parecida a como lo hace ahora. A eso sumará más costes de gestión y una cuota de autónoma societaria más alta. Para ella, la SL probablemente no compensa.

Javier tiene un beneficio de 90.000 € al año, vive con 40.000 € y quiere invertir el resto en maquinaria y en contratar. Como autónomo, la parte alta de su beneficio tributa a tipos marginales elevados. Con una SL, podría cobrar 40.000 € como retribución y dejar el resto en la sociedad tributando al tipo del Impuesto sobre Sociedades. En su caso, la SL probablemente sí compensa, incluso con los costes adicionales.

Señales de que una SL puede interesarte

  • Beneficios altos y estables, de forma sostenida y no puntual. Muchos asesores empiezan a estudiarlo a partir de beneficios de 40.000-60.000 € anuales, pero es una orientación, no una regla.
  • Quieres reinvertir buena parte del beneficio en el negocio.
  • Tu actividad tiene riesgos económicos importantes (deudas con proveedores, responsabilidad frente a clientes).
  • Vas a emprender con socios y necesitas reglas claras de entrada, salida y reparto.
  • Tus clientes o licitaciones valoran tratar con una sociedad.

Si ninguna de estas se cumple, seguir como autónomo suele ser lo más eficiente. La cotización por ingresos reales también influye; la tienes explicada en cuota de autónomos por ingresos reales.

¿Y si ya soy autónomo y quiero pasar a SL?

Se puede hacer en cualquier momento. Hay que constituir la sociedad, decidir qué bienes y contratos se traspasan, y darse de baja de la actividad como persona física o modificarla. En algunos casos puede aplicarse el régimen fiscal especial de aportaciones de rama de actividad. Es una operación que conviene planificar con tu gestoría, idealmente al empezar un año para simplificar la contabilidad. La SL además te obligará a llevar una contabilidad más completa: tienes una base en cómo llevar la contabilidad de un pequeño negocio.

Decide con tus números, no con una regla general

En la gestoría online de Gestonet tu asesor compara las dos opciones con tus ingresos, gastos y necesidades reales, y si das el paso, se encarga de la constitución y de la contabilidad de la sociedad, con tu facturación integrada en Gestonet.

Preguntas frecuentes

¿A partir de cuánto beneficio compensa una sociedad limitada?

No hay una cifra fija. Muchos asesores empiezan a estudiarlo a partir de beneficios estables de 40.000-60.000 € al año, pero depende de cuánto necesites retirar, de si reinviertes y de los costes de mantener la sociedad. Lo prudente es hacer un cálculo con tus datos.

¿Un administrador de SL tiene que pagar autónomos?

Si ejerce funciones de dirección y tiene el control efectivo de la sociedad (por ejemplo, con al menos un 25 % del capital), por lo general debe cotizar en el RETA como autónomo societario, con una base mínima específica más alta que la general.

¿Cuánto cuesta crear una sociedad limitada?

Hay que pagar el notario, la inscripción en el Registro Mercantil y, si se usa, la gestoría. En conjunto suele ser de varios cientos de euros. El capital mínimo es de 1 € desde la Ley Crea y Crece, con algunas obligaciones hasta llegar a 3.000 €.

¿Puedo pasar de autónomo a SL más adelante?

Sí, en cualquier momento. Conviene planificar qué bienes y contratos se traspasan y hacerlo, si es posible, a principio de año. Tu gestoría puede valorar si se aplica algún régimen fiscal especial.

Fuentes oficiales

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